El Precio Ambiental de Estar a la Moda
Comencemos por definir estos términos, para entender un poco más a la hora de referirnos a cada uno de ellos.

Orgánico: No utiliza productos químicos artificiales en ninguna de las etapas de su proceso, aunque no sea biológico.
Ecológico: El producto elaborado en estas condiciones tuvo que pasar todo su proceso en la naturaleza y sin productos químicos.
Biológico: El producto desarrollado no ha tenido ninguna clase de intervención genética (por ejemplo en la producción de semillas).
Sostenible: respeta el entorno y la economía, con el objetivo de lograr el bienestar de las personas, teniendo en cuenta la naturaleza. Por lo tanto lo sostenible no tiene que ser necesariamente ecológico, más bien es un balance entre beneficios económicos dañando lo menos posible el medio ambiente.
Ahora sí, ¿Qué tiene que ver lo sostenible con la moda?
Para muchos es conocido que la industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo, superada solamente por la industria petrolera, esto según Naciones Unidas.
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No es para menos, pues los procesos de elaboración de la ropa conlleva el uso de muchos productos químicos, por lo que se estima que esta industria es responsable del 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
Concretamente los datos indican que cada año la moda consume 93.000 millones de metros cúbicos de agua, un volumen suficiente para satisfacer las necesidades de cinco millones de personas, y también cada año se tiran al mar medio millón de toneladas de microfibra, lo que equivale a 3 millones de barriles de petróleo. Esto producto principalmente de un modelo de negocio llamado "Fast Fashion" o moda rápida.

El cultivo de algodón representa el 40 % de todos los textiles que se manufacturan en esta industria y es el sustento de unos 250 millones personas. Su cultivo a grandes escalas genera un consumo del 10% de pesticidas y el 25 % de insecticidas a nivel mundial, ademas es el que más agua consume. En lugares donde se considera más eficiente el riego, de todas maneras se requieren 10,000L de agua para producir 1kg de algodón. Esto ha contribuido a la desaparición del mar Aral.
Un ejemplo es que para producir unos jeans se requiere de unos 7500 litros de agua, el equivalente a la cantidad de ese líquido vital que bebe una persona promedio en siete años.
Esto en cuanto datos ambientales, porque la moda también tiene impactos sociales negativos, del cual escribiremos después.
Todos estos datos alarmantes recopilados por distintos organismos internacionales, requieren de un plan de mitigación lo más pronto posible. Es por ello que una de las estrategias que se presentan es la moda sostenible; cuyo objetivo es la producción de ropa con un bajo impacto ecológico y social, desde las plantaciones y producción de fibras hasta la distribución de las prendas.

No es para menos, pues los procesos de elaboración de la ropa conlleva el uso de muchos productos químicos, por lo que se estima que esta industria es responsable del 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
Concretamente los datos indican que cada año la moda consume 93.000 millones de metros cúbicos de agua, un volumen suficiente para satisfacer las necesidades de cinco millones de personas, y también cada año se tiran al mar medio millón de toneladas de microfibra, lo que equivale a 3 millones de barriles de petróleo. Esto producto principalmente de un modelo de negocio llamado "Fast Fashion" o moda rápida.

El cultivo de algodón representa el 40 % de todos los textiles que se manufacturan en esta industria y es el sustento de unos 250 millones personas. Su cultivo a grandes escalas genera un consumo del 10% de pesticidas y el 25 % de insecticidas a nivel mundial, ademas es el que más agua consume. En lugares donde se considera más eficiente el riego, de todas maneras se requieren 10,000L de agua para producir 1kg de algodón. Esto ha contribuido a la desaparición del mar Aral.
Un ejemplo es que para producir unos jeans se requiere de unos 7500 litros de agua, el equivalente a la cantidad de ese líquido vital que bebe una persona promedio en siete años.
Esto en cuanto datos ambientales, porque la moda también tiene impactos sociales negativos, del cual escribiremos después.
Todos estos datos alarmantes recopilados por distintos organismos internacionales, requieren de un plan de mitigación lo más pronto posible. Es por ello que una de las estrategias que se presentan es la moda sostenible; cuyo objetivo es la producción de ropa con un bajo impacto ecológico y social, desde las plantaciones y producción de fibras hasta la distribución de las prendas.
Propuestas para verstirse de una manera más sostenible
Existen maneras sencillas y al alcance de todos de poner en práctica algunos consejos para reducir nuestra huella de carbono.
Consume productos locales
Tu prenda hace un recorrido más corto y de seguro tiene una mejor calidad, lo que garantiza su uso por un tiempo más prolongado a la vez que estarás apoyando la economía local.
Recicla
Las prendas más sostenibles son aquellas que ya estan hechas, hoy día es una tendencia llevar prendas de segunda mano.
Compra marcas con responsabilidad social y ambiental
Infórmate antes de comprar ¿Cómo y en qué condiciones fue hecha la prenda que quieres?
No deseches ropa en buen estado
Antes de tirar a la basura prendas que ya no utilizas, trata de donarlas a centros de caridad o a personas de bajos recursos.
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